Amigo lector, en América Latina, las motocicletas se han convertido en un medio de transporte esencial, pero también en una fuente de creciente preocupación para las autoridades. El aumento en el número de accidentes de motocicletas, muchos de ellos fatales, ha puesto de relieve la importancia crítica del uso del casco protector tanto para el conductor como para el pasajero.
La República Dominicana presenta una de las tasas más elevadas de mortalidad por accidentes de tránsito en la región. Las motocicletas están involucradas en un porcentaje alarmante de estos accidentes, y el no uso del casco es un factor determinante en la gravedad de las lesiones y la fatalidad de los accidentes.
Según los datos del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT), que es la entidad responsable de las estadísticas de seguridad vial en la República Dominicana, las motocicletas están involucradas en un porcentaje muy alto de los accidentes de tránsito. El no uso del casco es un factor determinante en la gravedad de las lesiones y la fatalidad de los accidentes. Para que nos hagamos una idea en cifras, en el 2022, el 91% de los accidentados en motocicletas no llevaban el casco. Esto quiere decir que de cada 100 muertes por accidentes 70 involucran motocicletas, y del total de 1,802 muertes en el 2024, el 71% fueron de motociclistas.
Según la OMS, América Latina tiene las tasas más elevadas de mortalidad por accidentes de tránsito, y las motocicletas son un factor importante. Las lesiones por accidentes de tránsito son una de las principales causas de muerte en la región, especialmente entre jóvenes.
En toda la región, las motocicletas son una causa principal de lesiones y muertes en las carreteras. Niños y adolescentes son particularmente vulnerables. La falta de cumplimiento de las leyes de tránsito y la ausencia de una cultura de seguridad vial exacerban el problema. El casco es una línea de defensa vital para los usuarios de este tipo de transporte.
El casco protector sirve como protección en caso de un accidente y evita las lesiones cerebrales. El no uso del casco es un pasaporte directo al cementerio, como se mencionó más arriba, reduce significativamente el riesgo de lesiones cerebrales, que son las principales causas de muerte en accidentes de motocicleta.
Un casco adecuado puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. El cumplimiento de la Ley 63-17 debe prevalecer por encima de todo. El buen uso del casco en muchos países es obligatorio, pero si seguimos aplicando la ley con deficiencia, se continuará con las pérdidas humanas y enlutando a las familias dominicanas.
Es crucial fortalecer la fiscalización, aplicar la ley con contundencia y así sancionar a quienes no cumplen con esta norma. Es fundamental promover campañas de concienciación sobre la importancia del uso del casco en las escuelas, en nuestros hogares, en las universidades y centros laborales. Impulsar políticas públicas y modelos educativos en donde la materia de educación vial sea prioridad. Debemos incentivar desde tempranas edades con esta formación educativa.
El gobierno central, como los ayuntamientos, deben implementar políticas integrales de seguridad vial, que incluyan la promoción del uso del casco y el fortalecimiento de la fiscalización y el cumplimiento de la ley. Los motociclistas deben asumir la responsabilidad de su propia seguridad y la de sus pasajeros. El uso del casco debe ser una práctica constante. La sociedad en su conjunto debe involucrarse en la promoción de una cultura de seguridad vial.
La tragedia de las muertes por accidentes de motocicleta es prevenible. El uso del casco protector es una medida simple, pero eficaz, que puede salvar vidas. Es hora de que en República Dominicana, como en América Latina, tomen las medidas urgentes para proteger a sus ciudadanos en las carreteras.